Scarlett Johansson nunca estuvo en las fallas, mucho menos vestida del traje tradicional valenciano. Tampoco se ha visto a un elefante salvando personas de un río. Tal vez son reales aquellas fotos de las plazas en Polonia teñidas de rojo por las bengalas, pero ¿son de 2026 o más antiguas? Son de 2019. La inteligencia artificial generativa ha inundado las redes sociales de imágenes y videos que se contagian como un virus. Muchos usuarios no dedican unos minutos para dudar de lo que ven sus ojos.

Lara Huwyler, periodista de Maldita.es, ha ofrecido un frenético y breve taller de verificación de imágenes para quienes asisten al Centro Federico García Lorca. La IA generativa, ha explicado, no tiene solamente el fin de ilustrar. Con ella, quienes se benefician del clickbait y los titulares engañosos han encontrado una herramienta para ganar más visitas que repercuten en ingresos económicos. Los agitadores y agentes políticos, por su parte, tratan de modificar la percepción social de los votantes y así, su decisión democrática.

Huwyler no se ha quedado en el diagnóstico, ha mostrado las múltiples herramientas y métodos para verificar y desmontar los bulos que envuelven los archivos audiovisuales generados por la inteligencia artificial. Antes de ello, ha dado una advertencia fundamental para comprender todas las explicaciones siguientes: “Si lo que dicen que está pasando no se corresponde con la foto, audio o video, te están engañando”.

Google no solo sirve para buscar mediante palabras, también se puede hacer a través de imágenes. El icono en forma de cámara al lado de la barra de búsqueda del navegador permite comprobar si la foto que se ha encontrado en una información coincide con la imagen de otra fecha, lugar o perspectiva. 

Synth ID, para detectar la IA generativa

La buloteca

La IA avanza de forma exponencial. Se retroalimenta a sí misma. Muchos detectores se han quedado obsoletos al no estar actualizados. Existen, sin embargo, algunos verificadores automáticos impulsados por la propia inteligencia artificial para detectar marcas de agua imperceptibles al ojo humano que la ley obliga a poner en las imágenes generadas. Synth ID ha sido la herramienta mostrada como ejemplo por Huwyler en su taller. La imagen viral de unos ancianos semidesnudos en París difundida en X por políticos como Santiago Abascal, es un ejemplo.

Maldita, a día de hoy, goza de un foro de dudas sobre este tipo de engaños, la Buloteca. Verificadores especializados trabajan a diario para comprobar las peticiones de usuarios y, en muchas ocasiones, no dan a basto, ha explicado la periodista del mismo medio. Por ello, se establecen criterios de viralidad y peligrosidad. En el mismo sentido, otros usuarios pueden aportar explicaciones en forma de comentarios para ayudar a esclarecer las cuestiones de credibilidad. 

“Es como jugar al Geoguesser”, ha expresado Huwyler, que ha dicho que disfruta de la tarea verificadora. Localizar elementos geográficos, monumentos o cuestiones relacionadas con el clima de la mano de herramientas como Google Maps o Google Earth está al alcance de cualquier persona. Se trata de buscar coherencia entre el titular que hace referencia al temporal en Gibraltar y el paisaje de San Sebastián que lo ilustra. 

Ha concluido la conferencia exigiendo un leve esfuerzo a los espectadores. Todos quienes se han quedado hasta el final han participado en un actividad rápida de verificación de un vídeo, un show de bailarines, y una foto del supuesto último cumpleaños de Robert de Niro. Ni los danzantes podían volar de verdad, ni el actor se hizo nunca esa foto.